sábado, 25 de junio de 2011

La historia de la minita

De la minita que se bajó en Leones (el karma). Leones es un lugar en Córdoba.
Todo venía muy entretenido, yo con mis auriculares escuchando, creo, Mompox.
Al lado mío, una señora que se subió conmigo en Córdoba Capital y me dio algo de charla al principio y quedó ahí. Dicha señora se bajó en Bell Ville (cuna del Matador Kempes).
"Fiesta, ahora tengo el asiento de al lado libre", pensé.
Pero no. Se subió la minita.
Me miró. La miré. Yo seguía escuchando música bastante fuerte, pero igual pude decir "Hola" sin gritar y asintiendo con la cabeza.
La verdad me dio mucha fiaca empezar una conversación para saber si seguía conmigo hasta Bs. As., así que seguí escuchando música. Mal hecho.
Al rato la chica sacó su notebook. Me llamó la atención. Al rato puso música y conectó sus auriculares. No pude evitar espiar y notar que escuchaba Dire Straits. Al rato empezó a alternar con Bob Marley.
Pensé en las pocas veces que se da en un micro que una minita random que se sienta al lado tuyo escuche música que va con los gustos de uno, o por lo menos que no ponga automáticamente Arjona o LA CHAMPIONS LIGA.
Noté que cada vez que yo ponía algo de música me miraba. Obvio que cuando mi tracklist pasó por Dire Straits lo colgué un ratito a ver cómo reaccionaba. No sé si se dio cuenta.
En este punto del relato me veo obligado a avisarles que el final no tiene nada de emocionante. Yo no le hablé porque, obvio, soy el mismo puto inseguro de siempre. Ella tampoco me habló porque yo seguía con mis auriculares cantando los temas del disco Help! muy bajito.
Pero mentiría si dijera que no me sentí observado por momentos. En mi mente hubo química en potencia no aprovechada.
Finalmente llegamos a Leones. Lindo lugar parecía.
Para mi decepción, cerró la computadora, se bajó y se fue.

Nunca vas a leer ésto, Minita.
Nunca voy a saber tu nombre.
Nunca te voy a hablar.
Pero siempre me voy a recordar que escuchás Dire Straits y Bob Marley y que te gusta jugar al Solitario (el normal, no el spider) y al Corazones (juego que nunca voy a entender).

Cosas que solo me pasan a mi. O que solo yo tengo el flash de que son cosas dignas de contar.
Me inclino por la segunda (y por "La Sombra del Huevo Poché").

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuantos culos tendrias sino fueras inseguro.
Soy el mas capo al corazones, no me gana nadie

Anónimo dijo...

http://i1136.photobucket.com/albums/n488/lukas03uar/no-lei-un-carajo.jpg